El chocolate negro no es sano y engorda. Ala. Mejor así, sin anestesia. Será impopular, pero es en mensajes como estos que los dietistas-nutricionistas nos diferenciamos de los “influencers” o el cuñao de turno. Pero que no cunda el pánico que no todo van a ser malas noticias. We promise.

 

MITO 1. EL CHOCOLATE NEGRO ENGORDA MENOS

 

Falso. Muuuy falso. Para poder entender el por qué vamos a tener que empezar por el principio.

¿QUÉ ES EL CHOCOLATE?

El chocolate es una mezcla de productos derivados del cacao y azúcar, en proporciones variables. Debe contener un mínimo del 35% de cacao para poder usar la denominación chocolate. A partir de ahí todo es válido. Es decir, la denominación de chocolate “negro” o “puro” no existe y no quiere decir absolutamente nada. Podemos encontrar chocolate con leche en el mercado etiquetado como “negro” aun con un irrisorio contenido en cacao.

 

No te dejes guiar por los adjetivos “negro” o “puro”, busca siempre en el etiquetado el % de cacao para informarte.

 

EL CHOCOLATE “NEGRO” TIENE MÁS CALORÍAS que uno con leche o blanco

Cuando más elevado es el % de cacao, menor cantidad de azúcar llevará el chocolate y mayor cantidad de manteca de cacao (grasa). Y al revés, un chocolate con menor porcentaje de cacao aportará probablemente más azúcar, pero menos grasa. Teniendo en cuenta que 1g de azúcar aporta 4 Kcal y 1g de grasa aporta 9 Kcal, es fácil deducir que, a mayor contenido en cacao más calórico será el chocolate.

Aquí os dejamos un ejemplo de unos chocolates de la misma marca y gama para que veáis las diferencias. Más negro=más calorías, más grasa, más proteínas, menos azúcar. Vosotros mismos podéis hacer la prueba del algodón simplemente comparando etiquetas en el supermercado.

En términos de salud es mejor optar por un chocolate “negro” porque aporta menos azúcar libre y es menos perjudicial. Además, al ser más intenso, puedes disfrutarlo en pequeñas porciones.

 

MITO 2. EL CHOCOLATE NEGRO ES SANO

 

Falso. Por muy alto que sea su contenido en cacao, el chocolate no es un producto cuyo consumo podamos recomendar por varios motivos:

 

EL CHOCOLATE NO NOS APORTA LOS BENEFICIOS DEL CACAO

Lo que es realmente sano es el cacao puro natural. Las propiedades saludables del cacao provienen de una gran variedad de componentes como por ejemplo los flavonoides, un grupo complejo de sustancias antioxidantes cuyo consumo se relaciona con efectos beneficiosos para la salud.

Habitualmente, el cacao que se utiliza para la elaboración del chocolate pasa por un proceso químico llamado “alcalinización” que reduce en más de un 60% su aporte en compuestos antioxidantes beneficiosos. El problema es que con la ley del etiquetado actual no podemos saber si el cacao usado para elaborar el chocolate ha sido alcalinizado o no. Lo que sí sabemos es que la mayoría utilizan esta técnica porque le da un sabor más refinado, un color más oscuro y reduce su acidez.

 

APORTA AZÚCAR LIBRE O EDULCORANTES

A no ser que consumas un chocolate 100% cacao, el chocolate por definición lleva azúcar. Un chocolate del 70%, considerado por muchos como “chocolate negro”, puede contener hasta un 30% de azúcar o edulcorantes y eso de sano no tiene nada. Lo que sí podemos decir es que, a más cacao, menos azúcar y, por tanto, menos perjudicial. De ahí a decir que es sano va un trecho.

 

LA GRASA DEL CHOCOLATE NO ES SALUDABLE

La grasa del cacao es una grasa considerada neutra a efectos de salud cardiovascular. Es decir, de momento no ha demostrado científicamente tener efectos beneficiosos para la salud aunque tampoco efectos nocivos, vamos que no tiene interés para la salud pero sí para el michelín.

 

ES UN PRODUCTO CON ALTA DENSIDAD CALÓRICA

En general, es recomendable reducir el consumo de alimentos muy calóricos cuando estos no tienen ningún interés nutricional. Así, por ejemplo, los frutos secos naturales son alimentos altamente energéticos pero su consumo es altamente recomendable por sus beneficios sobre la salud. Este no es el caso del chocolate, lamentablemente. En una onza de chocolate “negro” convencional apenas hay compuestos saludables, en cambio, aporta grasas y azúcares que es mejor evitar.

Si quieres beneficiarte de los beneficios del cacao, compra un cacao puro en polvo natural y sin alcalinizar.

MITO 3. EL CHOCOLATE PROVOCA ACNÉ

 

Falso. Lo cierto es que, de momento, la ciencia no ha conseguido vincular el consumo de chocolate con la aparición de granitos. En cambio, sí que ha encontrado relación con el consumo de lácteos y azúcar libre, dos componentes habituales del chocolate. Si eres de los que se come un trozo de chocolate y le salen granitos, ya sabes, es más probable que sea debido a su contenido en azúcar, así que opta por chocolates con mayor % de cacao.

Y si eres chica y estás en edad fértil, puedes también fijarte en lo siguiente. Es habitual que nos apetezca más chocolate los días previos a la menstruación. Ese periodo coincide también con cambios hormonales que favorecen tanto la aparición de granitos como la apetencia por el dulce. Así que es probable que hayas vinculado erróneamente al consumo de chocolate a los granitos cuando la culpa es de las hormonas femeninas, que son muy suyas.

 

Hasta aquí los 3 MITOS más gordos sobre el chocolate. Podríamos seguir porque todavía hay más. Por ejemplo relacionados con la migraña o el nerviosismo, por ejemplo, ¿te interesaría otro post sobre el tema? Si es así, déjanos un comentario y háznoslo saber.

De momento, te dejamos aquí la entrevista de radio que nos hicieron Mónica Ghünter y Miriam Franch en el programa La Ciutat de ONDA CERO Barcelona sobre el chocolate y sus mitos. En ella, comentamos más ampliamente lo expuesto en este blog.

CONSEJO FINAL: come chocolate, disfrútalo cuando y cómo te apetezca, pero no lo hagas como un acto de salud, para eso tienes el brócoli.

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